Bienvenido al mundo de los sueños
Miércoles, 31 Agosto 2011Cada noche cuando te dispones a rendirte en los brazos de Morfeo, sin darte cuenta comienza una aventura que hace aflorar tus deseos ocultos, tus pensamientos inconscientes, tus necesidades contenidas, y nos dejamos llevar por un halo de magia que nos envuelve casi sin darnos cuenta y comenzamos a ser protagonistas de ese otro mundo, un mundo paralelo al que vivimos siendo conscientes; el mundo de los sueños.
Nebulosas de personajes imposibles, muchas veces, que aparecen y desaparecen por arte de magia, situaciones irreales más reales de lo que podamos imaginar que nos hacen plantearnos dónde comienza el sueño y dónde nuestra verdad.
Acuden a nuestra mente, a nuestro inconsciente, coloridos extravagantes que nos envuelven con su embrujo, pesadillas que nos paralizan, nos hacen llorar de miedo, temer dormir y temer despertarnos porque no se haga tangible esa irrealidad que ahora nos atemoriza.
Los sueños idílicos nos embaucan, hacen que queramos seguir soñando y nunca despertar de ese mundo ideal, donde somos felices, donde soñamos despiertos nuestro mundo anhelado cuando somos conscientes, donde vuelven a nuestra vida seres que se marcharon, otros que ni siquiera llegaron pero queremos que estén y otros que deseamos pero no sabemos si llegarán.
Cuando cierras los ojos, y decides dejarte llevar por lo que no podemos, y en cierto modo, no queremos controlar, entramos en un mundo de ensoñaciones fantásticas que guían nuestros pensamientos hacia la locura de lo incontrolable. A veces, en esta situación de semicoma no queremos despertar por miedo a que todo lo que hemos soñado y que ha conseguido hacer realidad lo que tanto deseamos se desvanezca de una vez al abrir los ojos en la amanecida de un nuevo día y todo haya resultado ser fantasía, una fantasía que nos devuelve a la realidad de una vida que no es del todo la que queremos, la que idealizamos cuando pensamos en ella y cuando planeamos el futuro que nos espera.
Por eso hay quien prefiere seguir soñando el resto de sus días, sin querer afrontar esa realidad cruda que es la vida, y cobijarse bajo un manto de pensamientos ilusorios que hacen un poquito más fácil el devenir del futuro.
Pero cuando sean las pesadillas las que se apoderan de nuestros sueños idílicos, no pongamos cortapisas que de todo ha de aprender uno, y como dijo Calderón “La vida es sueño y los sueños, sueños son”.
| Tags: literatura Posteado en Artículos Literarios | 1 Comentario » |



Un folio en blanco, un bolígrafo que da vueltas sin parar entrelazándose entre los dedos, sin parar quieto, sin dejar de moverse, de girar sobre sí mismo, de fondo una ventana con una vista inmejorable, y aún así la tinta no llega a tocar el papel…
Cómo no saber escoger la palabra definitoria, la frase perfecta ante la perfección, cómo es posible que el extranjero, aquel que viene de tierras lejanas sepa decirle tantas cosas a mi tierra y yo no sea capaz de rendirle el homenaje que se merece, de vertir las palabras que la describan y que haga llegar su aroma especial, su delicada fragancia, sus colores…

Te he buscado tantas y tantas veces que hasta la cuenta he perdido. Hace tantos años que no te encontraba ni me encontraba a mi misma al buscarte con incesante insistencia que ya no sabía si quería encontrarte o no… no sabía si estabas ahí o habías desaparecido… Muchas veces mantuvimos una conversación de Madre a hija, de Amiga a amiga, y siempre confié en que me escuchabas y en que tarde o temprano algún caso me harías… Pero el tiempo fue alejándote de mis inquietudes y de mis creencias, pero ayer, ayer te encontré de nuevo. Fue en una Avenida de Sevilla, una de esas que no frecuentas en tu salida anual a la Santa Iglesia Catedral… no sé qué ocurrió, te vi venir de lejos y un nerviosismo que no soy capaz de explicarme me recorrió cada milímetro de mi piel, se me erizó todo el cuerpo, y de repente te tuve delante, y tampoco sé cómo me miraste y te miré, y empezaste a hablarme como jamás pensé que lo harías ni que yo lo oiría… Y allí empezó todo…



