Posted on mar 3, 2012 | 0 comments

reforma

Nos traían la ilusión del cambio, de las reformas beneficiosas para el ciudadano, aunque callaban y callaban sin detallar el programa, ahora sabemos, o al menos yo sé, por qué. El silencio los delataba en muchas ocasiones, pero era tanto y tan grande el deseo de cambiar y de que las cosas fueran de otra forma que muchos se dejaron llevar por el entusiasmo de que realmente tenían una varita mágica y que España entera tendría un trabajo, se pagarían las hipotecas y los desahucios serían un mal sueño.

Todo esto, una quimera que nos vendieron y algunos compraron, es lo que ahora tenemos, una realidad muy diferente a las que nos hicieron entrever sin decir nada, una verdad que callaron por el miedo de que se supiera. Un presidente de gobierno que no concedía entrevistas, un hermetismo tal que cuanto menos hacía que se  te pusieran las orejas de pico…

Hoy sabemos el por qué de ese secretismo, el poder que todo lo puede. La fuerza del poder. Una vez pasadas las elecciones, con una mayoría absoluta bajo el brazo y conseguido el objetivo, tarde o temprano se sabrían las auténticas medidas que tenían  guardadas a buen recaudo bajo llave; recortes, reformas laborales que rozan la inconstitucionalidad, ¿he dicho recortes? sí, es que han sido muchos…

La reforma laboral que iba a mejorar el empleo, que iba a mejorar las condiciones del empleado no ha sido otra que retroceder unos cuantos de años atrás, cuando los trabajadores, los curritos, carecían de derechos y los empresarios hacían con ellos lo que les venía en gana en función de sus necesidades, sin respetarlos lo más mínimo.

Es cierto que algo positivo de esta reforma ha sido la limitación de los contratos laborales, pero a cambio tenemos el “libre” despido, la bajada de sueldo al trabajador sin previo aviso, el despido procedente aunque la improcedencia esté latente, la bajada de las indemnizaciones en despidos improcedentes… analizándolo todo pienso ¿cómo ayuda esto a incrementar el empleo? lo que fomenta es la libertad y la facilidad del empresario a deshacerse de trabajadores por un bajo coste. ¿No fomentaría más el empleo el disminuir los costes que supone para el empresario tener un empleado a su cargo? Está claro que a las grandes empresas no les afecta en demasía este coste por los empleados, que también, pero al fin y al cabo al que machacan es a la pequeña empresa, que no tiene suficiente presupuesto para tener un empleado que trabaje el negocio, de forma que se ve obligado a trabajar su empresa de sol a sol con horarios intempestivos sin apenas ventas y con los gastos que supone. Tarde o temprano cierre y otro emprendedor ilusionado en la cola del paro.

Y qué decir del libre horario que se ha impuesto ya en la Comunidad de Madrid. Como siempre beneficiará a las grandes empresas que puedan hacer frente a tener empleados que trabajen y abarquen al completo el horario del comercio, sin embargo de nuevo el afectado el de la tienda de la esquina sin más presupuesto que el que tiene en el bolsillo, y eso sí ilusión y ganas y deseo de que las cosas mejores, pero contra el0000027255 grande no se puede competir, así que al final, por muy duro que sea cierre y al paro.

¿De verdad que esta reforma es la que nos va a sacar de la crisis y el desempleo? Avasallando a trabajadores y pequeños comerciantes. Pero tenemos lo que nos merecemos, queríamos el cambio y el cambio ha llegado, eso sí de la mano nos ha traído algún que otro daño colateral que algunos ya sabíamos que llegarían tarde o temprano. Pero podemos estar tranquilos, según la señora Cospedal, son el partido del pueblo, y que nadie lo dude (esto si se dice con una palestina en el cuello da más credibilidad, ¿verdad?)