La crisis azota el comercio
De un tiempo a esta parte, concretamente desde que la crisis iniciara su andadura en nuestro país, no sólo se ha visto damnificado el mundo del ladrillo y las inmobiliarias, la mayoría de los sectores han visto mermados sus beneficios, ya que el consumidor no tiene suficiente efectivo para consumir lo de antes, porque los sueldos han sufrido bajadas considerables, respaldadas por recortes en la jornada laboral, estos trabajadores que sufren las inclemenecias que se dan en las empresas que antes nombré, y así podríamos estar indefinidamente dando vueltas en una espiral sin salida…el pez que se muerde la cola, como se suele decir.
Y lo peor de todo esto es que el grande se come al chico, como suele ocurrir en la mayoría de las ocasiones en casi todas las situaciones que nos rodean. Concretamente me refiero a grandes empresas dedicadas al comercio, a la venta al público, donde se puede encontrar de todo un poco, donde existe un estatus tanto de servicio al cliente como del nivel del consumidor que lo frecuenta, y, a ojos del espectador, con un estatus del trabajador y un trato a él magnífico y respetable. El problema es que cuando vienen las vacas flacas no todo es tan bueno. Existen recortes de presupuestos, y las bajas ventas hacen que los de arriba señalen como único culpable al vendedor, al empleado que va a comisión y que gana más cuanto más altas sean sus ventas, pero eso no importa ni es tenido en cuenta por una directiva que lo único que valoran son cifras y números, que ahogan al trabajador con exigencias absurdas y poco prácticas, que en la mayoría de las ocasiones no sólo no aumentan las ventas sino que hace que el cliente se sienta acosado y propine una mala contestación o un mal gesto al trabajador que cumple las normas estipuladas para estimular una venta obligada que termina en devoluciones de la mercancía por no ser una venta adecuada.
Esa directiva debería de dejar de buscar culpables y señalar con el dedo de manera tan gratuita a esos trabajadores que cada día luchan por sacar adelante un presupuesto, en ocasiones desorbitado, teniendo en cuenta los tiempos que corren, y dejarse aconsejar por quienes realmente saben de “esto”. Deberían saber que el marketing y el conocimiento del mismo es sumamente importante, sobretodo en el campo comercial, el trato al cliente, y sobre todo el trato al trabajador…
Si tan buenos son como directivos, como grandes peces gordos y tienen sueldos tan buenos, deberían saber sobradamente que el trato que el trabajador recibe en la empresa es primordial para el buen desarrollo del negocio y para un óptimo resultado.
Culpar de todo al trabajador no es la mejor forma de afrontar los malos tiempos que corren, y cada uno debería aceptar su parte de responsabilidad en todo esto. Exigir, acosar, intimidar, amenazar, chantajear y un largo etcétera no es la manera más adecuada ni de conseguir un óptimo rendimiento de los empleados, ni de aumentar las ventas…




6 Agosto 2010 a las 20:33 pm
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: De un tiempo a esta parte, concretamente desde que la crisis iniciara su andadura en nuestro país, no sólo se ha visto damnificado el mundo del ladrillo y las inmobiliarias, la mayoría de los sectores han visto mermado……
6 Agosto 2010 a las 21:36 pm
[...] This post was mentioned on Twitter by Alvarez del Vayo and Mayte, Mayte. Mayte said: Nuevo post en http://www.sevillanasmaneras.es; La crisis azota el comercio http://www.sevillanasmaneras.es/2010/08/la-crisis-azota-el-comercio/ [...]
2 Septiembre 2010 a las 0:04 am
[...] del centro que va a comisión y que a más venda más gana, y como dije en otro artículo llamado La crisis azota el comercio no se puede culpar a los empleados del descenso de las ventas, cuando son los mismísimos peces [...]