Competitividad Vs Compañerismo
En los treinta y un años que tengo he realizado trabajos de diversos tipos, desde que comencé mi inserción en el mundo laboral. Como casi todo el mundo los primeros trabajos fueron de tipo catering o azafata de promociones para sacarme un dinerillo que compaginaba con mi carrera, pero poco a poco iba buscando estabilidad y un sueldo que me permitiera, como poco vivir.
Aunque la estabilidad no es algo que haya caracterizado mi carrera laboral, he podido ver y vivir el funcionamiento de varias empresas, unas más familiares, otras más enfocadas a mi carrera, otras de mayor expansión y proyección, y todas ellas con diferentes formas de enfocar la relación jefe-empleado, que es el asunto que me interesa tratar en estas líneas.
La competencia empresarial es un hecho indiscutible en nuestros días, sea cual sea el sector donde nos movamos, y los que miran desde la parte más alta de la pirámide intentan sufrirla de la mejor manera posible; estableciendo precios competitivos en productos y/o servicios, lanzando campañas publicitarias de gran impacto social gastando millones para sus proyectos, etc, pero sobretodo “arreando” al empleado, bien para que atraigan clientes o para que una vez atraídos le vendan todo lo que esté a su alcance. En algunas empresas incentivan estas conductas comerciales de sus empleados con comisiones económicas o recompensas de distinta naturaleza (viajes, cheques de descuento, seguros privados costeados por las empresas…). El caso es que en ocasiones los jefes no ponen en marcha adecuadamente estas políticas, pues no reparan en que si pones una soga al cuello de alguien para que haga algo, al final esta persona puede quedar inservible, y eso ocurre en la mayoría de las empresas. Tratan de fomentar la competitividad entre los empleados para lograr mejores resultados, pues los humanos tenemos esa naturaleza de querer ser los mejores en lo “nuestro”, el problema es que esa competitividad mal entendida y mal afrontada, puede llevar al empleado a niveles de estrés nada recomendables para la salud, llegando a inhabilitarle para desarrollar adecuadamente su tarea profesional. Y a partir de este punto comienzan las bajas por estrés, por depresión, con la consiguiente desesperación de la empresa que tiene que buscar un sustituto para cubrir esta baja, con lo que está pagando más que si dejara de vender un pequeño porcentaje de lo que tenía objetivado, aunque eso significara dejar a un lado la competitividad y tuviera que plantearse que el buen ambiente de trabajo es a veces más importante que los incentivos y apretar las tuercas el trabajados hasta que éste no pueda soportarlo más.
Desde mi punto de vista es más recomendable fomentar las tareas en grupos, la colaboración entre todos los empleados para conseguir los objetivos marcados por la empresa, el reconocimiento generalizado, más que los individualizados. De esta manera se podrían evitar males mayores en un futuro.




9 Diciembre 2009 a las 17:45 pm
[...] This post was mentioned on Twitter by joagarcia, Mayte. Mayte said: COMPETITIVIDAD vS COMPAÑERISMO http://tinyurl.com/yzyybzg [...]
17 Diciembre 2009 a las 20:49 pm
Está claro que las empresas buscan el beneficio propio y pasan del personal humano pero la mayoría de las veces olvidan que el trabajo hecho a gusto se hace mejor
17 Diciembre 2009 a las 20:51 pm
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: En los treinta y un años que tengo he realizado trabajos de diversos tipos, desde que comencé mi inserción en el mundo laboral. Como casi todo el mundo los primeros trabajos fueron de tipo catering o azafata de prom…..
17 Diciembre 2009 a las 22:40 pm
Precisamente por eso lo digo, porque las empresas creen que les beneficia este tipo de conductas competitivas entre compañeros, pero nada más lejos de la realidad. Fomentan el mal ambiente laboral y eso conlleva a la larga pérdidas y quebraderos de cabeza para ellos. Esa mala organización no es conveniente ni para unos ni para otros.